16 de febrero de 2018

Columna Opinión: Stop Fake News (1)

Por Elaine Ford
Artículo publicado en Lucidez.pe
Viernes 16 de febrero de 2018

http://www.lucidez.pe/opinion/stop-fake-news-1-por-elaine-ford/





“Stop fake news” en un sitio web en Ucrania que busca identificar y exponer aquellas noticias provenientes de Rusia que no son verdad con el afán de desinformar. Conocí a su creador en el reciente Foro de Gobernanza de Internet (IGF), realizado en la ciudad de Ginebra, Suiza, quien sostuvo que el propósito de la plataforma web es defender a los periodistas y a las distintas audiencias sobre su influencia.

Las fake news o noticias falsas fueron el gran tema de debate en los cuatro días de sesiones durante el IGF. Se abordó la temática desde sus diversas perspectivas, debido a la preocupación que genera por su impacto negativo y desestabilizador en las democracias, especialmente en tiempos electorales. Se mostraron los casos de Ucrania, Estados Unidos, Reino Unido, Indonesia, Bangladesh, entre muchos otros, en los cuales se ponía en evidencia la vulnerabilidad de las sociedades, sin distinguir entre el ingreso per cápita o los niveles de educación. El Perú no se exime de esta realidad y, por eso, la necesidad de estar alertas en un año de elecciones y en medio de una crisis política.

Pero ¿Qué son las fake news? Son un fenómeno que generan un comportamiento o una reacción emocional entre los individuos que hacen uso de las redes sociales. Hacen referencia a preocupaciones o sentimientos que pueden ser auténticos para la población. Ante ello, algo que no es verdad, pero que podría serlo tiende a tomar fuerza entre la colectividad. Normalmente se emplean falacias, hechos no comprobables o simplemente falsos.

El propósito de este tipo de noticias es crear un ambiente de angustia, pánico, rabia, hostilidad, inestabilidad; repitiendo el mensaje incansablemente a través de las distintas plataformas digitales. Así el miedo y la incertidumbre se apodera de los usuarios y los conduce hacia ciertos comportamientos, bloqueando la capacidad de raciocinio o pensamiento crítico. Las redes sociales se convierten en cámaras de eco, son amplificadores de ese mensaje, sentimiento o pensamiento. El efecto dominó de las redes sociales, su alto impacto, largo alcance y gran rapidez favorece a este tipo de conductas.

Los casos más emblemáticos en tiempos recientes han sido el triunfo de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos. Hoy en día hay investigaciones y evidencias que demuestran cómo se orquestó la producción de noticias falsas desde Macedonia en plena campaña electoral para desprestigiar a su rival político, Hillary Clinton. El triunfo del Brexit, en el referéndum del 2016, generó gran sorpresa entre los británicos cuando tras conocer los resultados supieron que Brexit significaba el retiro de la Unión Europea. Mensajes xenófobos contra las inmigrantes o apelando al miedo por perder los beneficios sociales, el empleo y la seguridad fueron decisivos para ese triunfo en donde la desinformación se impuso. Llama la atención, entonces, que sociedades tradicionalmente demócratas y con mejores niveles de educación hayan experimentado esos resultados en las urnas. Las fake news nos demuestran que inducen al individuo a sentir, actuar y luego razonar.

En el Perú también hemos sido vulnerables a este tipo de noticias. Recordemos hace un año cuando ocurrieron los embates de la naturaleza con “El Niño Costero”, una serie de vídeos y audios se empezaron a viralizar sembrando el caos y pánico entre la población, pues anunciaban escasez de agua y alimentos e incluso un posible tsunami. De otro lado, la inestabilidad política del país ha propiciado la circulación de noticias que anuncian una enfermedad mortal del presidente Pedro Pablo Kuczynski o la sucesión de mando a su vicepresidente; noticias que se repiten incesantemente por las diversas plataformas online o aplicaciones de mensajería (WhatsApp) que apuntan a la desestabilización del gobierno.

En un año electoral esta tendencia irá en aumento. La población, los votantes, serán los más vulnerables porque la realidad se puede tergiversar y, por tanto, su comportamiento puede ser manipulado, logrando un impacto nefasto en los resultados electorales. No se sabe cuál o cuáles son las maquinarias de producción de contenidos, sin embargo, hay que estar muy alertas para poder identificar cuándo una noticia tiene señales de ser falsa. En una próxima columna analizaremos las diversas respuestas y alternativas que se podrían aplicar para contrarrestar esta realidad y disminuir su efecto. “Stop fake news”, el sitio web en Ucrania, es una muestra de ello.

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