5 de junio de 2009

Cuba y el hemisferio: Nuevos vientos en la política multilateral

Análisis
Por Elaine Ford

La reciente resolución de la XXXIX Asamblea General de la OEA por medio de la cual se deja sin efecto la resolución de 1962 que impuso la suspensión de Cuba del órgano interamericano, constituye un hecho histórico, que revela dos cosas: primero, los nuevos vientos de la política multilateral en el hemisferio y, segundo, la voluntad de la administración Obama por querer dar un giro efectivo respecto de su relación con Cuba.

Los 34 Estados miembros de la OEA acordaron por consenso dicha medida, tras un arduo debate que inicialmente sugería imponer condiciones a Cuba. Es evidente que a nivel hemisférico existen diferentes matices ideológicos y, ante ello, las posturas sobre el tema han sido siempre diversas y no convergentes. En esta oportunidad, obtener el respaldo de Estados Unidos significó el mayor logro, tras 47 años de una posición inamovible. Un respaldo que además significó coincidir con países de tendencias muy distintas a la norteamericana, como lo son la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), integrada por Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Honduras.

Los países del hemisferio al llegar a un consenso sobre esta materia es pues porque apuestan por un cambio de conducta de Cuba, es decir, que esta resolución sea un mecanismo que impulse los cambios democráticos en este país en un mediano plazo, de acuerdo a los instrumentos y textos que son los pilares de la OEA. La Carta Democrática, firmada en el 2001, si bien no tiene efecto vinculante para los Estados partes, es un documento de compromiso político que insta a los países miembros a fortalecer la democracia y sus instituciones; a respetar los derechos humanos y libertades de sus ciudadanos; a crear las condiciones para el desarrollo y; a promover una cultura democrática.

En este sentido, ante un eventual retorno a la OEA, Cuba está obligado a comenzar un proceso democratizador en su país, con lo cual hace prever que no será tarea fácil y que requerirá del apoyo y la cooperación de los Estados en la región. Hasta el momento los hermanos Castro han manifestado su rechazo a tal medida, no obstante aplauden la decisión de esta instancia internacional.

En materia de política exterior, esta resolución tiene múltiples significados: 1) La capacidad de alcanzar consensos en temas especialmente sensibles como lo es el caso de Cuba. 2) La vigencia de la efectividad de la OEA, institución que en los últimos años ha perdido prestigio y ha sido cuestionada por su incapacidad de actuar frente a algunos hechos concretos en la región. 3) El compromiso de los países miembros del sistema interamericano por vitalizar un órgano multilateral y la demostración de cooperación entre ellos. 4) Un esfuerzo por recobrar la democracia en los rincones que estaban pendientes en el hemisferio.

Estados Unidos, por su parte, ha mostrado desde la asunción de Barack Obama a la presidencia una real voluntad por cambiar su relación con Cuba. Esto ha sido comprobable con la decisión de hace unos meses por levantar las restricciones de viajes para los cubano-estadounidenses, así como el envío de remesas. Su discurso en la V Cumbre de la Américas también reflejó esta voluntad de cambio y el reciente consenso obtenido en la OEA, es una señal más que sus palabras no se quedan en la retórica y que, efectivamente, quiere dejar en el pasado los hechos del pasado.

Evidentemente, las relaciones bilaterales Cuba-Estados Unidos tienen su propio ritmo y hay muchas cosas aún por negociar y tratar de encontrar situaciones que favorezcan a ambas partes. Todavía hay un largo camino por recorrer, pero los hechos recientes permiten prever un acercamiento próximo.

No cabe duda que con esta resolución comienza una nueva etapa en las relaciones multilaterales, cuyo desenlace es vital para el futuro de la democracia, las libertades y los ciudadanos cubanos.

2 comentarios:

  1. Muy simpatico tu articulo sobre Cuba......

    Ahora favor de ver la verdad sobre Cuba reportado por dos periodistas espanoles.

    First episode:

    http://es.youtube.com/watch?v=KfgDGXo8L9k


    Second episode:

    http://es.youtube.com/watch?v=NcDBlDAh4Lk

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  2. Manolo Delgado:

    Siempre da un mal sabor de boca ver cómo las iniciativas de los líderes de la región tienden a quedar en el aire. La Carta Democrática firmada en Lima en el 2001 es un claro ejemplo de cómo los esfuerzos en Latam tienden a ser coyunturales, pero muy rara vez de una solidez más cercana a lo estructural. Tanto costaron las transiciones a la democracia de los ochentas, que uno pensaría que los ideales de éstas estarían ya firmemente asentados en el conciente de los actores políticos, pero más importante aún, en el consciente de los actores sociales. Sin embrago, es claro ver cómo se siguen dando casos -especialmente en los nuevos sistemas social/chavistas/intervencionistas/ autoritarios- donde son las sociedades quienes aplauden la famosa y mal comprendida "mano dura". Lamentablemente el ejemplo no queda ahí, como lo demuestra la más derecha de las derechas latinoamericanas como Uribe. Las razones son más complejas que un nudo gordiano tachonada con púas, pero a mi entender falta un claro esfuerzo educativo por enseñar a valorar los principios de el Estado de Derecho.
    A nivel de percepción, siempre fue una desgracia que la Carta Democrática fuera firmada, precisamente, el 11 de Setiembre del 2001. Cómo podría no perderse en el inconsciente colectivo?

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